Muchas veces, el cine es la fuga posible de quien no puede salir de la celda. En España se han tratado películas de temática carcelaria femenina, como esa rara avis que es 'Carne apaleada', protagonizada por Esperanza Roy. Otra de ellas fue 'El patio de mi cárcel', de Belén Macías, donde, sin duda, brillaba Verónica Echegui. Sirva aprovechar esto como excusa para recordar que este verano perdimos a una de las mejores actrices del cine patrio, unos días antes que a Eusebio Poncela, cuyo magnetismo volverá a la gran pantalla esta noche con la proyección, dentro de la sección Special Screeenings , de 'El último arrebato'. No hay probabilidad de escape mientras ellos están dejando su testigo frente a una cámara.
Teníamos una cita con 'La vida Fuera', una de las nueve películas que optan al Premio Ocaña a la Libertad en el Festival de Sevilla. El libro autobiográfico de Goliarda Sapienza, 'L’università di Rebibbia' (1983), que relata su paso entre rejas en Roma, sirvió de inspiración a Mario Martone, uno de los protagonistas de los vis a vis que teníamos hoy. Él, que vive sin grilletes de ningún tipo, no reconstruye las contradicciones de Goliarda. Las habita. “No sé si en España se conoce a esta figura. Cuando estaba viva, nadie le echaba cuenta”.
LO QUE NOS TENGA QUE DAR, QUE NOS LO DEN EN VIDA
Una figura del pasado que sí se escucha ahora. Y cuyas prácticas molestan. Passolini también era una voz diferente, también molestaba. Pero se le escuchaba porque… era varón.
“En el período entre el 1000 y el 2000 había un dique en los escritores de Italia. Pero ella lo sobrepasó. Aunque no llegase a conocer su obra hasta 2008, cuando se publicó en Italia tras el éxito en Francia y Alemania. Su escritura es magmática”. Originalmente, el proyecto iba a ser un biopic más tradicional, pero echó el candado a ese enfoque al enamorarse del personaje de Roberta, que trasciende reclusiones gracias al vínculo de hermandad que se genera. Una libertad que hemos visto reivindicar en su cine, como en 'Il giovane favoloso', que tampoco es un biopic de Leopardi al uso, sino un retrato sin barrotes. “Esta película me ha servido para trabajar por fin con Valeria Golino, después de tanto tiempo anhelándolo. Nos activamos todo lo posible para que todo lo que sea cultura contraste con un Gobierno en nuestro país que reivindica el pasado de más. Con 'Fuori' ha habido una adhesión también política en cuanto a su belleza”.
Quien fuera fundador de la compañía de teatro Falso Movimento, germen del colectivo Teatri Uniti, conocía a la pareja de Goliarda porque era compañero de oficio teatral. Pero no sabía que ella era escritora. Tampoco ella sabía que moriría viendo su trabajo publicado tan sólo en versión reducida o que estaba haciendo autoficción antes de que se acuñara el término.
El título supone una doble alusión. A la vida que sucede fuera de la prisión, y a los márgenes en los que se siente la protagonista, que nunca encaja en la convencionalidad de los moldes sociales. “Las actrices que aparecen, o están cumpliendo condena o habían sido reclusa anteriormente. Remuneradamente, por supuesto. Ellas estaban trabajando para nuestra película”. Martone también sido director escénico en varios montajes disfrutados en La Scala de Milán, algo que también es percibido en la identidad de su cine, en esas imágenes de ciudades que intenta reconstruir lo más mínimo. “Prefiero el seguimiento del pasado que sigue. Las ciudades son construcciones verticales. Siempre queda algo que se puede rodar”.
Que siga orquestando emociones pues.
