DEAR WERNER (WALKING ON CINEMA), DE PABLO MAQUEDA
En el invierno de 1974, Werner Herzog tomó “una chaqueta, una brújula y una bolsa de lona con lo imprescindible” y se lanzó caminar de Múnich a París con el convencimiento de que su gesta salvaría la vida de la historiadora y crítica de cine Lotte Eisner (y así fue). Con el diario de viaje de Herzog (publicado bajo el título Del caminar sobre el hielo) como mapa, Pablo Maqueda emprende en 2019 una nueva travesía cinéfila a pie, donde se reencuentra con las gentes y paisajes de Herzog, y con las pistas y semillas de toda la filmografía del sin par cineasta alemán (quien además colabora en la película con su inconfundible voz y comentario).
EN PALABRAS DE PABLO MAQUEDA
EL ORIGEN
La película, aunque no me guste decirlo, nace desde la frustración. Desde la rabia y el dolor emocional que supone someterse a un proceso de financiación de cine en España. Es un proceso largo, duro y extenuante en que lo único importante es explicar cómo será el preciado objeto audiovisual futuro, a lo largo de decenas y cientos de documentos que no entiendes. Una carrera de fondo donde sólo los capaces de aguantar y sobrellevar las inclemencias del recorrido, con una fortaleza mental a prueba de bombas, estarán preparados para cruzar la línea de meta, consiguiendo dirigir el ansiado proyecto.
A lo largo de los casi seis años del proceso de financiación de mi siguiente largometraje de ficción, La desconocida, he vivido de todo: días buenos, días buenísimos, días malos, y días malos, malísimos: puertas cerradas y abiertas, todo ello sin orden ni ilación. A la pregunta de amigos y conocidos sobre cuándo sería capaz de rodar la película, conseguí generar una respuesta automática que me sirviera como comodín. A medida que los años iban transcurriendo fue adquiriendo más y más sentido: “Hacer cine es un camino. No importa ir delante o detrás, el primero o el último, lo único importante es seguir caminando”. De reflexiones como ésta nace DEAR WERNER. Y si hay un cineasta que sabe reflexionar caminando, mediante el poder de la palabra y la imagen, ese es Werner Herzog. Legendario, aventurero, filósofo, demente, atrevido… sobran los calificativos para definir a uno de los cineastas más grandes de nuestro tiempo.
EL LIBRO: ‘DEL CAMINAR SOBRE HIELO’
DEAR WERNER es un documental inspirado en el libro escrito por Werner Herzog, y editado en España por Gallo Nero, Del caminar sobre hielo. El libro me impactó desde la primera lectura porque va más allá de ser un diario de viajes. Entre la poesía y la realidad, la abstracción y la sinceridad, Herzog es capaz de transmitirnos el frío y el dolor que sufrieron las plantas de sus pies en aquella aventura. En el libro, Werner emprende este viaje como un acto de fe y amor desesperado por intentar salvar la vida de una de sus mejores amigas, de su mentora, la reputada crítica de cine Lotte Eisner, gravemente enferma. Un inolvidable viaje a pie de Múnich a París durante un duro invierno en 1974. En este documental he seguido las huellas de sus pasos, recorriendo el mismo camino 45 años más tarde, tratando de reflexionar sobre su cine y el sentido de la creación, mirando al pasado, y a través de mi propia experiencia en el presente. Durante el recorrido, reflexiono sobre la soledad del cine y la necesidad de creación, sobre los proyectos que se quedan por el camino, sobre la frustración del rechazo, sobre la euforia cuando uno crea una imagen poderosa en la mente de otro ser humano. Me gusta decir que este documental es una carta cinematográfica dirigida a uno de los mejores soldados, tal y como nos define él, de la historia del cine. Un viaje del pasado al presente intentando encontrar mi propia voz como cineasta.
Como dice Werner Herzog: "El mundo se revela a quienes viajan a pie".
LOTTE EISNER Y WERNER HERZOG
Una crítica de cine y un cineasta. Una relación más allá de la amistad. Rodando el documental, la Cinemateca Francesa me abrió sus puertas y allí pude encontrar imágenes inolvidables e inéditas de Lotte y Werner. Retratos, documentos, dedicatorias…, entre ellas, una pequeña imagen llamó mi atención sobre el resto; se trataba de una instantánea del rodaje de Nosferatu que Herzog filmó en el año 1979, cinco años después de completar su viaje a pie con el objetivo de salvar la vida de su amada Lotte. En la instantánea, los dos caminan confiados y en silencio a los pies del agua de una playa revuelta, dominada por un cielo nuboso y gris que anuncia una tormenta inminente . Pese a la inclemencia del tiempo, sonríen y continúan caminando. No hay mejor forma de describir lo que sintieron el uno por el otro a lo largo de su vida: admiración, respeto, amistad, compañía…. Werner acabaría dedicándole la película a ella.
A través del documental, en un capítulo íntegro dedicado a Lotte, intento rendir homenaje a la figura de Eisner. Historiadora, escritora, crítica, comisaria y programadora, el cine de hoy le debe mucho. Sobre todo por haber guardado en 1940, a expensas de su cuerpo helado por el frío, latas y latas de negativos para evitar su destrucción a manos de los nazis. Sin ella, películas como ‘El ángel azul’ o ‘El gran dictador’ no existirían en nuestra memoria. Quise hablar de todo ello en la película porque también gracias a Lotte Eisner los cineastas de hoy seguimos caminando.
EL VIAJE: DE MÚNICH A PARÍS
Lo primero que hice fue intentar descifrar el itinerario del viaje a pie a través de las páginas del libro. No fue fácil. El objetivo era desgranar los 775 kilómetros de recorrido a través de los textos. Herzog se adentra en lugares, pueblos y localizaciones pero no se detiene a describirlos demasiado. Lo único importante en su diario son sus sensaciones, el contexto en que se desenvuelven es secundario. Hice una lista de todos y cada uno de los pueblos por los que fue pasando, construyendo un mapa mental a modo de itinerario. Posteriormente, a través de Google Street View fui adentrándome en dichos espacios de manera digital, familiarizándome con los caminos, las rutas, las calles, los senderos… poniendo imagen y arrojando luz por primera vez a las descripciones que Herzog desarrollaba en su críptica pero poderosa escritura.
¡Y luego el reto físico!. Recorrer 775 km a pie no es algo que haga un ser humano todos los días. Para ello comencé a caminar un año antes entre 20 y 30 km cada día, de manera habitual, hasta que llegó a tornarse en hábito. Caminar ha ido convirtiéndose para mí en más que una necesidad, una pasión. “Encontrarte contigo mismo a través de las plantas de los pies” dijo Herzog y no puede ser más cierto ¡quién me lo iba a decir!. Y luego llegó el viaje de Múnich a París, que duró en torno a un mes. Imposible poner en palabras las emociones que experimenté al ver frente a mí las imágenes que Herzog había creado en mi mente con su libro.
Echo la vista atrás y lo que más me emociona recordar son los sentimientos tan diversos que podía llegar a experimentar en un sólo día: euforia, alegría, dolor, agotamiento, tristeza… Al atravesar paisajes idénticos a los descritos por Herzog la emoción era indescriptible. Pueblos como Domrémy-la-Pucelle (el pueblo natal de Juana de Arco), un lugar de ensueño medieval, como si 2020 se hubiera tornado de repente en 1974. Personajes que no olvidaré, como el dueño de una fonda en la que Herzog se hospedó durante aquel invierno, un granjero de la zona alemana de Schögeising, al inicio del camino, soldador, como Werner en su juventud. No dudé en tomarle un retrato con mi cámara como si el alma de Herzog residiese en su interior, apoyándome en mi camino. Algunos de esos personajes aparecen en el documental a modo de homenaje.
EL CONTACTO CON HERZOG
Siempre tuve claro que esta carta tendría que llegar a su destinatario. Ha sido mi manera de agradecerle todo lo que he aprendido como cineasta, gracias a su dedicación y amor loco por crear imágenes imposibles. Recuerdo la primera vez que vi Aguirre: La cólera de Dios con tan solo 13 años, esa niebla que lo envolvía todo de manera inexorable. El barco de Fitzcarraldo, las pinturas de La cueva de los sueños olvidados, el pingüino de Encuentros en el fin del mundo... imágenes imperecederas que me acompañarán como espectador y como cineasta toda la vida.
Como si de una carta real se tratara, decidí titular el documental DEAR WERNER y le hice llegar a Herzog un montaje muy inicial de la película. Después de tanto tiempo y tanta preparación el instante en el que presioné el botón de enviar fue muy emocionante. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, quizá porque sabía lo que significaba; quedaba poco para llegar al final del recorrido. La respuesta de Werner fue cautelosa, felicitándome por la hazaña, agradecido por el homenaje. A mi propuesta de que pudiera aparecer en la película caminando junto a mí en el epílogo del documental me pidió tiempo. Necesitaba reflexionar sobre ello. Y el tiempo pasó. Y finalmente accedió. Gracias al BFI en Londres, aprovecharíamos un viaje suyo a la ciudad para encontrarnos caminando junto al río Támesis. Y llegó la pandemia. La COVID-19 lo cambió todo. Me replanteé la película y le envié un montaje casi final y Werner se ofreció a locutar conmigo parte de la película narrando sus pasajes favoritos del libro. El agradecimiento que siento por su generosidad es algo que jamás olvidaré. Trabajar con él, uno de mis maestros desde que quise dedicarme a contar historias, ha sido un sueño cumplido.
El cumplido más emocionante que podría haber recibido por su parte fue que la película y mi espíritu apasionado como cineasta, le recuerdan a cuando él quiso rendir tributo a Murnau con su adaptación de Nosferatu en 1979. ¿Qué respondes a eso?. Todavía no lo sé, pero pronto, si esta pandemia nos deja, podré darle las gracias en persona.
ALGUNAS FOTOS DEL CAMINO

PABLO MAQUEDA
Pablo Maqueda (Madrid, 1985) Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid. En su apuesta por los nuevos formatos, produce y dirige el proyecto experimental ‘All the Women’, referenciado en principales medios nacionales e internacionales como New York Times, Indiewire o El País. En 2013 crea la iniciativa #Littlesecretfilm bajo la que estrena los largometrajes ‘Manic Pixie Dream Girl’ y ‘#realmovie’, apostando por el estreno multiplataforma. Ha producido más de 25 largometrajes, incluyendo los últimos trabajos de Chema García Ibarra o Marçal Fores. Actualmente está desarrollando su próximo proyecto como guionista y director, ‘La desconocida’, adaptación al cine de ‘Grooming’ del Premio Nacional Paco Bezerra, producido por Imval PC y Pantalla Partida. DEAR WERNER (Walking on cinema) es su último largometraje como guionista y director.
